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lunes, 4 de noviembre de 2013

Pleno : La farsa trimestral (algunas cuestiones menores)


Como se podrá ver en las imágenes que colgaremos esta semana, el pleno comienza con un comentario del alcalde, referido al escrito que habíamos presentado el día anterior, donde "informábamos" sobre la grabación del mismo*.

El alcalde me advierte sobre la necesidad de "solicitarle la autorización" de forma verbal, y agrega que el hecho de que simplemente informemos, "le parece una falta de respeto".

Quizás a ustedes les parezca una cuestión baladí o un simple formalismo, pero en esta discusión terminológica, se encierra alguno de los problemas que padecemos:

El menos importante de todos, es que el alcalde desconoce que el derecho a la información, es un derecho reconocido por las distintas instancias jurídicas, encargadas de interpretar la constitución.

Por lo tanto, no puede estar al "albur" de la autorización de un regidor municipal, que como tal, tiene unas prerrogativas que no son "omnímodas", y que tienen unos límites definidos*; lo que debe hacer el regidor, es "protocolizar" este derecho, y dejar que se convierta en un hecho rutinario y natural.

Como en otras tantas manifestaciones-y quizás esta es la menor-, el alcalde da muestras de ser un fiel continuador del más rancio caciquismo, porque pretende tener un poder de decisión discrecional sobre casi todo; pero cuando se equivoca-o se equivocan-, "patea balones fuera"-"...la fundación nos dejo tirados y tuvimos que hacernos cargo..."-, y no parece que la responsabilidad recaiga sobre él-ellos-.

En otros consistorios con una democracia más asentada, estas cuestiones están bien definidas y los ciudadanos ejercen sus derechos sin mayores sobresaltos ni dependencia de la variable subjetividad del político de turno.


Entre otros temas tratados, el grupo socialista decidió presentar una moción, donde solicitaba que se votara una declaración de desagravio por la agresión que sufrí en el pasado pleno; les agradezco encarecidamente, por haber tenido este noble gesto.

La respuesta del alcalde fue que estaba "...en contra de toda violencia, también de la violencia de género....", y estuvo a un "tris" de hablar sobre "el sexo de los ángeles", pero nunca hizo una referencia específica a este hecho, ni respondió a la mención que hizo Carlos Alabancias, sobre la "esperpéntica" participación de algunos de sus concejales, en el triste espectáculo.

Otra vez, se mostró como un alcalde parcial, de un vuelo muy rastrero, y alejado de la prescindencia y elegancia que es propia de los regidores con profundas convicciones de justicia y ecuanimidad.

Como no me pasó desapercibida cierta desagradable alusión de tinte personal que realizó, haciendo un uso abusivo de sus prerrogativa en el uso palabra, y de la imposibilidad de ser replicado por el vecino aludido, le voy a contestar lo siguiente:

Debe ser de una discreción y de una medida exquisita cuando haga alguna referencia sobre esta cuestión, en primer lugar, porque por su cargo debería hacer abstracción de cualquier personalización, y en segundo, y por sus circunstancias, no menos importante lugar, porque no debe abusar de la discreción, elegancia, y afán de concordia que han demostrado ciertas personas al no hacer alusión a determinada cuestión.

Discreción, elegancia, y afán de concordia que ni usted, ni los suyos demuestran ni han demostrado nunca.

Todos sabemos que de haberse producido en el "otro bando"-así actúan y piensan, por bandos...-hubieran explotada cierto episodio, hasta la última y más recóndita gota.

Por supuesto el pleno estuvo plagado de alusiones personales-al grupo vecinos, al alcalde de burgohondo, etc-, lo que da muestras del talante y profundidad en el debate demostrado por el alcalde- casi todo el tiempo habla el solo-, y de que suele leer plazanavaluenga- desde aquí lo invitamos a continuar con sus lecturas, nunca se sabe-.


En fin, otro día relataré las cuestiones más trascendentes que se trataron o insinuaron en este pleno, aunque créanme que lo haré sin el mayor de los entusiasmos, con cierta sensación de estar describiendo siempre la misma y gastada escena, y de arar sobre un campo de arena.


Gonzalo Quiroga

* Pido otra vez disculpas por no haber podido grabar el pleno entero; no volverá a suceder.

* Es verdad que algunas prerrogativas, aunque no es el caso de la tratada en este artículo, adolecen de una buscada ambigüedad.

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