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viernes, 9 de diciembre de 2016
Y al final se me escapa la mosca.
Cuando se trata de escribir artículos, soy un convencido cultor de la parsimonia.
"Ya lo escribiré cuando toque."
Hasta tener a Olivia, todo resultaba bien, porque siempre "era encontrado" por ese momento, y sin más, escribía sobre lo que fuere.
Ahora la cosa ha cambiado, porque me he convertido en "un amo de casa" a tiempo completo, y rara vez se presenta ese precioso instante,donde la parsimonia se distrae por un ratillo.
En fin, algo que se ahorra el mundo.
Pero me gusta pensar que algún día, "mi pequeña soberana" dialogará conmigo y con "mis muchos defectos", cuando yo ya no esté.
Es lo que tiene ser padre tardío, siempre piensas en esa etapa que seguramente te perderás.
Muchas veces, cuando estoy junto a ella, "custodiando" su frágil sueño, se me ocurre alguna idea que en ese momento me parece luminosa y original, y entonces, en un plif plaf, ya tengo un articulillo escrito en mi cabeza, redondo y bruñido como un bronce.
Pero, ay¡, no tengo nada para anotarlo, y la regla de parsimonia-...más la necesidad de no producir el mínimo chasquido en los "malditos" resortes del colchón-, no me permite buscar algo para apuntarlo.
Entonces le doy vueltas a la idea, hasta que la "gasto", me sobreviene una profunda pereza con solo pensar en escribirlo, y pierde, para mí, su primitiva y preciosa originalidad.
Eso me pasó con un artículo que se iba a llamar "Una mosca en el Cinzano", y que iba a versar sobre cierta sugerencia, proveniente, según el mensajero/mamporrero de turno, de un familiar de Esteban Urreiztieta*, para que no escribiese más sobre las publicaciones falsas que este realizó en torno a una misteriosa cuenta de Pablo Iglesias en una isla, sobre un comisario, y sobre algunos políticos catalanes.
Pues al final, como ven, se me escapó la mosca, no solo por no escribir ese artículo enmarcado, presuntamente, en una caciquil e insólita-...de ser cierto, ese señor "no nos conoce"-, sugerencia, sino por haber mezclado estas miserias mundanas, con el tierno y casi bucólico artículillo que estaba escribiendo.
No tengo remedio.
Gonzalo.
(,,,y si al final, de puro porfiado "nomás", lo escribo...ya lo decía una tía materna:"...calamidad¡¡¡, no tienes cura).
*Como ustedes saben Urreiztieta es nieto de un anterior boticario del pueblo, y un visitante habitual, etc.
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