Páginas
miércoles, 1 de febrero de 2017
El juicio de ayer por los insultos vejatorios a nuestra niña.
Seré breve.
El juicio comenzó una hora y pico más tarde de lo programado y casi tengo que suspender una reunión a la que debía concurrir a varios kilómetros de Ávila, por una cuestión que ahora ocupa casi todo mi tiempo, y sobre las que ya les contaré en su momento, porque implica un cambio importante en mi vida y en la de mi familia, y seguramente en mi participación en este espacio.
Pues acudió el único de los identificados con seguridad en los hechos-aunque no el identificado en las imágenes como el pobrecito que insultó a la niña-, y dos personas que no pudieron ser identificadas con certeza y por tanto, inimputables; uno de ellos, actualmente denunciado, por su presunta participación en una gresca del verano, y al que llevé a juicio el año pasado, y ya en pleno juicio decidí desistir de continuar para que no lo condenen; aquí quizás me equivoqué, porque este no parece haber aprendido nada.
En el juicio, el juez me comunicó que los hechos no eran constitutivos de delito pero si de "falta"-esto porque no pude grabar cuando me lanzaron piedras, amenazaron,etc-, y que podía buscar un resarcimiento económico acudiendo a otra instancia jurídica.
Le respondí que en ese caso no me interesaba celebrar el juicio porque no teníamos identificado al autor del insulto grabado-otra cosa es lo que yo piense y sepa sobre el comportamientos de los tres citados, pero para eso, si se diera el caso, se necesitan pruebas-, y que el pobre tipo que estaba identificado-no se lo dije en estos términos, claro-, no tenía medios -dinero- para responder si lo condenaban por la otra vía que me sugería.
Antes que nada, quiero agradecer al juez por trato que me dispensó el breve rato transcurrido cuando me quedé en la sala por una cuestión del pendrive, en el que se traslucía, cierta preocupación por el comportamiento de banditas como las que me asediaron durante el verano.
Los tres citados acudieron acompañados del abogado que defendió al alcalde en el juicio en el que fue condenado por amenazas-espero que no sea del mismo bufete que utiliza el Ayuntamiento-, no sé si para defender a uno solo de los presentes u a los tres, y por "la mamá" de uno de los citados, no sé si en calidad de testigo, consejera u simplemente para hacerle compañía.
Yo por primera vez, acudí sin abogado ni testigos-ni siquiera Paola-, porque no lo creí necesario.
En fin, algunos de estos y otros han tenido la única condena que me interesaba que tengan, que es la condena moral de muchos de los vecinos que se enteraron de sus actos tanto porque los presenciaron e identificaron a sus autores, u porque alguien se lo contó.
Uno de los presentes, por ejemplo, solo supo "tartamudear" algo ininteligible cuando fue abordado sobre este tema por una persona que juega al fútbol con él, otro, no citado en el juicio pero de la bandita que se adueña del pueblo con un egocentrismo, una bajeza moral y una planicie mental preocupante, y que también juega en el equipo de fútbol, otro tanto, apenas unos temblorosos vocablos ininteligibles y en fin, de los tres presentes, ninguno me sostuvo la mirada.
Con esto quiero decirle a los vecinos, que algunos de estos tipos que se muestran tan bravos cuando van en bandita y durante la noche-me los cruce en solitario, de día, y "ni pío"-, no merecen ser temidos, deberíamos avergonzarnos por permitir que estos personajillos les "jodan" las noches y las mañanas a mucha gente mayor y muchos visitantes.
Sin contradecirme con mi actuación de ayer, los invito a denunciar cualquier amenaza.
En mi caso, como sabéis, siempre he ido hasta el final con la gente más poderosa y con más medios-le he ganado los juicios al "chulito cadenero" y al alcalde, y no me aceptaron la demanda al alcalde de El Tiemblo-, y he intentado no ir hasta el fondo con alguna gente que solo merece de mi parte, una mezcla de conmiseración y desprecio, solo hace falta pasearse por sus perfiles de facebook, para conocer la planicie mental y pobreza existencial de algunos; en algún caso conozco a sus padres u abuelos, y representan una involución respecto a ellos, y no se parecen en nada a la mayoría de los otros jóvenes del pueblo.
Por otra parte, me había comprometido con la hermana del único identificado que es extranjero-a cuyos compatriotas fui la única persona que se preocupó por defender en el pueblo, en una circunstancia específica, pero eso a algunos cipayos desarraigados no creo que les importe-, de no ir hasta el final, justamente por su situación como extranjero, y suelo cumplir con mi palabra; y eso a pesar del consejo de toda la gente que me quiere, y de la actitud de este pobre tipo, sobre el que solo puedo sentir, otra vez, conmiseración.
Pues, esto es todo lo que tengo que decirles sobre este tema, y así cumplo con lo comprometido en su momento.
Un abrazo.
Gonzalo Quiroga Arzeno.
* Al día siguiente de llegarme la citación para el juicio, y supongo que al resto de citados también, fue cuando apareció la pintada con la amenaza de muerte, una coincidencia no desdeñable.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario