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domingo, 15 de marzo de 2015

España, insostenible (hoy por hoy)

El Informe Sostenibilidad en España 2014, presentado por el Observatorio de la Sostenibilidad en diciembre, confirma algo que creo que cualquier persona con un poco de sentido común ya sabrá (si se para a pensarlo), a pesar de la ausencia de información en los grandes medios:

Si queremos poder vivir con cierto bienestar y paz en el futuro, tenemos que cambiar mucho nuestra forma de organizar la sociedad y la economía.

La Humanidad se enfrenta a profundos retos que debe solucionar: descarbonizar y desmaterializar la economía, reducir las emisiones de carbono y de otros productos involucrados en la distorsión química de la atmósfera, optimizar el consumo y tratamiento del agua y mejorar su gestión y calidad, disminuir las desigualdades económicas, adaptarse al cambio climático mientras se toman las medidas para minimizarlo, mantener la biodiversidad, etc.”


En España vamos por mal camino: la mayoría de los indicadores (socioeconómicos, ambientales y de grado de satisfacción y felicidad de los ciudadanos) muestran un estancamiento o una evolución negativo.

La desigualdad sigue creciendo, y la tasa del desempleo sigue siendo tremendamente alta. Este hecho, a parte del sufrimiento que implica en el presente, también es un peligro para el futuro, ya que:

”...Disminuir la vulnerabilidad de nuestras sociedades y aumentar su resiliencia exige de manera muy destacada avanzar hacia sociedades más igualitarias”  (Jorge Riechmann, en su libro ”interdependientes y ecodependientes”)

”Resiliencia” se refiere a un ”equilibrio dinámico”, a la capacidad de una comunidad de afrontar los inevitables problemas y crisis.

Los indicadores ambientales tienen que ver con el uso de la energía, el agua y el suelo, con los residuos que producimos, con la biodiversidad, la contaminación, etc.

Un problema de fondo es que el modelo español de desarrollo, basado en la edificación, el consumo de combustibles fósiles y el transporte por carretera, es profundamente insostenible. En cambio, un modelo sostenible se centraría en las energías renovables, en la agricultura ecológica, en la gestión del agua, en la rehabilitación de viviendas, en la ciencia, la educación, la salud...

En cuanto a la conservación del medio rural Fernando Prieto y Carlos Alfonso, coautores del informe, escriben en un artículo de Diagonal que:

”...España no desarrolla una planificación territorial hacia el medio rural compatible con la conservación de la biodiversidad, los servicios ecosistémicos y el paisaje. El establecimiento y la gestión de la Red Natura 2000 ofrecieron una gran oportunidad para hacer compatible la agricultura con la conservación de los hábitats, pero en la actualidad solamente el 11% de los espacios integrados en la Red Natura 2000 cuentan con planes de gestión aprobados...”

Y en general, ”...España no desarrolla políticas coordinadas y coherentes entre sí (...). Siguen existiendo subvenciones perversos y contradictorias entre los mismos niveles de la Administración y entre los diferentes niveles de las mismas...”

Un problema importante es que seguimos perdiendo (por la construcción) suelo fertil, o natural, a un ritmo alarmante.

Un concepto fundamental cuando hablamos de ”sostenibilidad” es la huella ecológica, que mide el impacto de una comunidad (un país, una región, una ciudad...) sobre su entorno, pensando en el area necesario para producir los recursos que consumimos, y asimilar los residuos que generamos. Estos dos videos lo explican más detalladamente.




El hecho es que si todo el mundo viviera con el nivel material (medio) de España, necesitariamos varias planetas. Siendo así, a mi me parece claro que tenemos que cambiar nuestra forma de vivir y nuestro sistema económico-social (sí, soy ANTI de nuestro destructivo sistema actual...)


Lena

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